Esta mañana de paseo, con la gente me encontré;
al lechero, al cartero, al policía saludé.
Detrás de cada ventana y puerta reconocí
a mucha gente que antes ni siquiera la ví.
Viva la gente, la hay donde quiera que vas.
Viva la gente, es lo que nos gusta más.
Con más gente a favor de gente en cada pueblo y nación
habría menos gente difícil, y más gente con corazón.
Gente de las ciudades, y también del interior,
la vi como un ejército cada vez mayor.
Entonces me di cuenta de una gran realidad:
Las cosas son importantes, pero la gente lo es más.
Viva la gente...
Dentro de cada uno hay un bien y hay un mal,
mas no dejes que ninguno ataque a la humanidad.
Ámalos como son y lucha porque sean
los hombres y las mujeres que Dios quiso que fueran.
Viva la gente...