Resucitó.

¡Resucitó, resucitó, resucitó, aleluya!
¡Aleluya, aleluya, aleluya, resucitó!

La muerte, ¿dónde está la muerte?
¿Dónde está mi muerte?
¿Dónde su victoria?

Gracias sean dadas al Padre,
que nos pasó a su Reino,
donde se vive de amor.

Alegría, alegría, hermanos,
que, si hoy nos queremos,
es que resucitó.

Si con Él morimos,
con Él vivimos,
con Él cantamos: ¡Aleluya!

¡Aleluya, aleluya, aleluya, resucitó!
¡Resucitó, resucito, resucito, aleluya!