Gloria al señor

Gloria, gloria al Señor.
Gloria a Dios en las alturas
y a sus criaturas
en la tierra, paz.

En los campos de mi Andalucía
la brisa corría
cantando tu gloria inmortal.

Y por los senderos
el buen rociero
repite el cantar:

Por tu inmensa gloria te alabamos,
te glorificamos
y te damos gracias,
Padre celestial:

Dios y Señor,
Cordero de Dios;
único Hijo en verdad.
Tú que los pecados
siempre has perdonado,
ten de nosotros piedad.

Atiende este canto,
oye nuestro llanto
tú que los pecados
puedes perdonar.

Tú que estás sentado
junto al Padre amado,
ten de nosotros piedad.

Porque sólo tú,
Oh, Señor Jesús, sólo tú eres Santo
y en la gloria estás ( 2 Veces ).