¡Tarde te amé, belleza infinita tarde te amé, Tarde te ame
belleza siempre antigua y siempre nueva!
Y supe, Señor que estabas en mi alma y yo estaba fuera,
así te buscaba mirando la belleza de lo creado.
¡Tarde te amé ...
Señor tu me llamaste, tu voz a mi llegó, curando mi sordera con tu luz brillaste cambiando mi ceguera en un resplandor,
¡Tarde te amé ...
Tu estabas conmigo, mas yo buscaba fuera y no te encontraba, era un prisionero de tus criaturas, lejos de Ti.
¡Tarde te amé …
Hasta mí, ha llegado el aroma de tu gracia, por fin respiré, Señor yo te he buscado, siento hambre y sed, ansío tu paz.
¡Tarde te amé …