Dios te salve María Sagrada
María, Señora de nuestro camino.
Llena eres de gracia, llamada entre todas
para ser la Madre de Dios.
El Señor es contigo y tu eres la sierva
dispuesta a cumplir su misión.
Y bendita tú eres, dichosa te llaman a ti,
la escogida de Dios.
Y bendito es el fruto que crece en tu vientre
el Mesías del Pueblo de Dios
Al que tanto esperamos que nazca
y que sea nuestro Rey.
María, he mirado hacia el cielo
pensando entre nubes tu rostro encontrar
y al fin te encontré en un establo
entregando la vida a Jesús Salvador.
María he querido sentirte
entre tantos milagros que cuentan de ti
al fin te encontré en mi camino
en la misma vereda que yo.