Volveré, volveré,
a la casa del Padre volveré;
le diré, le diré,
contra el cielo y contra Ti yo pequé.
De mi casa me fui un día
destrozando la familia
¡Yo pequé!
Hoy me encuentro triste y roto;
yo no quiero vivir solo.
¡Volveré!
He pecado, Padre mío,
no merezco ser tu hijo;
¡Vuelvo a tí!
Hijo mío, yo te abrazo; te perdí,
hoy te he encontrado.
¡Ven a mí!
A ese hijo que ha llegado
yo no quiero por hermano:
¡échale!
Ese hijo y ese hermano,
es mi hijo y es tu hermano:
¡alégrate!