Pesca Abundante

Preparan sus redes algunos pescadores.
Aquel día la pesca se había dado mal.
Tras una noche en vela
para volver sin nada,
otra noche esperaban de duro faenar.
Se acercó hasta la orilla Jesús, el galileo.
Y de pronto les dijo:

“Salgamos a la mar”.
Y aquellos hombres con fuerza
remaron mar adentro.
Y con nueva esperanza
la red fueron a echar.

POR CREER EN SU PALABRA
REPLETA VIERON LA RED.
SIEMPRE ES POSIBLE EL MILAGRO
SI ESTA PRESENTE LA FE.

Y el Maestro les dijo
a Pedro y sus amigos:
“Pescadores de hombres
un día vais a ser”.
Así empezaba la historia
de la aventura eterna,
en que Dios, hombre a hombre,
nos llama junto a Él.
Pedro y todos los suyos
sintieron en su alma
la llamada divina de una empresa mejor.
Y de arribada al puerto
al mar dieron la espalda,
y, dejándolo todo, siguieron al Señor.