Te doy gracias por haberte quedado
compartiendo con nosotros tu vida
por llamarme siempre amigo y no esclavo
por darte cada día por mi en la Eucaristía.
En tu nombre las redes echaré
el secreto de mi fuerza eres Tú
el camino que me grita ¡ten fe!
la verdad ante la luz, la vida en una cruz.
NO DEJADLO ABANDONADO
AMADLO HASTA NO PODER
POR LOS QUE LO HAN OLVIDADO
SEGUID VOSOTROS EN PIE
Hoy te digo que nunca estarás solo
te llevo dentro de mi corazón
y contigo sé que lo puedo todo
vivir con ilusión, amar hasta el dolor.
Mis pasos sólo tienen un camino
y mis manos están puestas en Ti,
mis palabras les gritan que estás vivo
que aún estás aquí, que moriste por mí.