Hoy, déjame cantar,
el amor que le tengo a mi viña:
me la encontré abandonada,
por ella mi vida entregué,
hacerla mía era mi querer.
Yo mismo trabajé,
sembré en ella mi Palabra,
la protegí y frutos no daba,
pero siempre estuve allí
y esperaba, creyendo en ella.
¿CÓMO TE PAGARÉ
TODO EL BIEN QUE ME HAS HECHO, SEÑOR?
¿QUÉ TE PUEDO YO DAR?
TÚ CONOCES LO QUE SOY, TÓMALO.
Tú, permanece en Mí,
darás fruto abundante.
Yo te confío todo mi pueblo,
haz que esté junto a Mí
Y no temas, contigo estoy